jueves, 27 de septiembre de 2012

ETS

  
Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) son enfermedades que se pasan principalmente de una persona a otra (que se trasmiten) durante el sexo. Existen al menos 25 enfermedades de transmisión sexual diferentes con una variedad de diferentes síntomas. Estas enfermedades pueden diseminarse mediante sexo vaginal, anal y oral.
La mayoría de las enfermedades de transmisión sexual sólo nos afectan si se tiene contacto sexual con alguien que tiene una ETS. Sin embargo, hay algunas infecciones, por ejemplo la sarna, a las que se refiere como ETS porque más comúnmente se trasmiten sexualmente, pero que también pueden pasarse de otras maneras.

¿Qué son las infecciones de transmisión sexual (ITS)?

Infección de transmisión sexual (ITS) es otro nombre para Enfermedad de transmisión sexual (ETS). El nombre ITS se prefiere a veces porque existen algunas ETS, como la clamidia, que pueden infectar a una persona sin causar ninguna enfermedad (es decir, síntomas desagradables). Alguien sin síntomas puede no pensar en sí mismo como si tuviera una enfermedad, pero aún así puede tener una infección que necesita tratamiento.

¿Cómo se puede saber si se tiene una enfermedad de transmisión sexual?

Uno puede tomar conciencia de que se tiene una ETS debido a los síntomas, o puede ser que un compañero sexual nos cuente que tiene una ETS que posiblemente nos haya pasado. Algunas enfermedades de transmisión sexual pueden trasmitirse por una persona infectada aun si no tiene ningún síntoma.
Si se cree que pudo estar expuesto a una ETS entonces debe ir a ver a un médico. Muchas enfermedades de transmisión sexual pueden curarse fácilmente, pero si se dejan sin tratar, pueden causar síntomas desagradables y pueden llevar a un daño de largo plazo como la infertilidad. Algunas ETS pueden trasmitirse de una mujer embarazada a su hijo no nato. Es importante que alguien diagnosticado con una ETS informe a todos con los que ha tenido sexo en el último año (o a todos los que siguieron a la pareja que creen que los pudo haber infectado).

¿Cuáles son síntomas comunes de una ETS?

Los síntomas de una ETS varían, pero los más comunes son irritación, bultos o irritaciones inusuales, picazón, dolor cuando se orina, y/o flujo inusual de los genitales.

Disfunción sexual femenina

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La disfunción sexual femenina puede involucrar una disminución en el impulso sexual, repugnancia por la actividad sexual, dificultad para excitarse, incapacidad para lograr un orgasmo o dolor con la actividad o relaciones sexuales.

Consideraciones generales

Tradicionalmente, se pensaba que la disfunción sexual en las mujeres se debía sobre todo a problemas psicológicos. Las investigaciones recientes están comenzando a descubrir muchas causas físicas para los problemas sexuales en las mujeres. Aunque muchos problemas sexuales tienen un componente psicológico subyacente, se deben descartar posibles causas físicas en la evaluación inicial.

Causas comunes

  • Ansiedad o depresión
  • Cambios relacionados con la menopausia
  • Problemas de comunicación en la pareja
  • Daño a los nervios debido a una cirugía o trauma
  • Miedo al dolor, a una infección o a quedar embarazada
  • Sentimientos de culpabilidad y de vergüenza hacia el sexo
  • Antecedentes de abuso sexual
  • Infección o enfermedad ginecológica
  • Falta de estimulación apropiada
  • Falta de lubricación
  • Medicamentos
  • Estrés o fatiga

domingo, 16 de septiembre de 2012

Como empezar el tratamiento con orina

Se hace lentamente y por etapas. Al principio, se debe observar un régimen de comidas sanas y con pocas grasas, hasta que pueda llevarse a cabo el ayuno de tres días en los que solo tomará su propia orina.
  • Se recomienda tomar a la mañana tan solo un poco de orina (1/4 de vaso mezclada con agua, para habituar al organismo). Esto puede hacerse durante 5 o 7 días.
  • Después, en la segunda semana puede tomar durante el día varios vasos con el líquido.
  • En la tercera semana es cuando se está preparado ya para hacer el ayuno completo. En esos tres días deberá beber agua y su propia orina, o durante el día tomar tan solo orina y si lo desea alternar con agua o un té sin azúcar.
Es importante llevar a cabo este tratamiento con supervisión especializada si tiene dudas, pregunte a su médico que lo asesore o asista a un centro de ayuda en uroterapia. Si bien no tiene contraindicaciones puede ser que si surge alguna complicación no sea porque tomó su propia orina, sino que pudo haberse complicado por otra situación concomitante en el organismo. En eso sea cuidadoso.
Según las enfermedades que quiera tratar (cáncer, diabetes, asma, várices, etc), varía su duración. En enfermedades leves, el ayuno puede hacerse 3 o 4 días al mes hasta notar mejoría y restablecimiento de su salud. Pero en casos de enfermedades graves, el ayuno puede ser de más tiempo, hasta la recuperación de su organismo, en tal caso debe reiniciar la alimentación normal y llevar una vida sana, sin complicaciones y mucho aire libre.
Los ayunos que se llevan a cabo, sean de 3 días como de más, tienen sus reglas tambien, no debe ingerir en esos días nada más que agua y su propia orina como se explicó más arriba y, pasados esos días de ayuno, deberá romper con el mismo lentamente:
  • coma verduras con alto contenido en agua
  • al día siguiente coma frutas y verduras más consistentes.
  • después ya puede comer un poco de pan, verduras, fideos, algo liviano.
  • Si lo desea puede continuar tomando orina hasta que deba hacer el próximo ayuno.
En los primeros días que tome su orina puede que se presenten reacciones adversas leves, como por ejemplo una sensación de gripe, flojedad intestinal, etc. Son síntomas de recuperación y adaptación orgánica que pasa en pocas horas o días, de igual forma puede continuar con el tratamiento.
Despues de las relaciones sexuales, puede tomar su orina, debe higienizarse como de costumbre nada más. Las mujeres tambien pueden tomar orina aún cuando estén con su ciclo menstrual. La orina que debe tomarse es la propia, salvo en algunos casos específicos, se toma la de bebé, pero en esto es mejor que consulte con un especialista en el tema para saber en qué casos, siempre debe ser su propia orina la que debe tomar, no de otros.
Tambien hay tramientos de orina intradérmicos en alergias, que mezclados con medicamentos alopáticos logran curaciones excelentes en la mayoria de los casos. Para ello consulte con éstas páginas especializadas en el tema que se dan a continuación.
Libere su mente de preconceptos. Conozca la verdad de muchos "secretos" de la sabiduría antigua y acceda a un verdadero conocimiento pues ya no tiene sentido guardar estas cosas para unos pocos. Ayúdese. Ámese a sí mismo para poder amar mejor a los demás.

martes, 4 de septiembre de 2012

Clase 3 : ENZIMAS DEL APARATO DIGESTIVO

Las enzimas digestivas, como todas las enzimas, presentan especificidad de sustrato y son sensibles a la temperatura, pH y ciertos iones. En correspondencia con los tres principales tipos de alimentos hay tres grandes grupos de enzimas digestivas: proteasas, carbohidrasas y lipasas.
Proteasas
Estas enzimas proteolíticas pueden ser de dos grandes clases, las endopeptidasas y las exopeptidasas, y ambas rompen los enlaces peptídicos de proteínas y polipéptidos. Difieren en que las endopeptidasas restringen su acción a los enlaces del interior de la molécula proteica, rompiendo cadenas grandes de péptidos en segmentos polipeptídicos más cortos y proporcionando así muchos lugares de acción para las exopeptidasas; éstas actúan únicamente sobre los enlaces peptídicos al final de una cadena de péptidos, dando lugar a aminoácidos libres, más dipeptidos y tripéptidos.
En los mamíferos, la digestión de las proteínas empieza normalmente en el estomago por la acción de la enzima gástrica pepsina, que tiene un valor de pH óptimo bajo. Su acción, facilitada por la secreción de HCl gástrico, provoca la hidrólisis de las proteínas en polipéptidos y algunos aminoácidos libres. En el intestino de los mamíferos continua el proceso proteolítico por diferentes proteasas producidas por el páncreas, dando una mezcla de aminoácidos libres y de cadenas peptídicas cortas.
Carbohidrasas
Estas enzimas pueden dividirse también en dos categorías, las polisacaridasas y las glucosidasas. Las primeras hidrolizan los enlaces glucosídicos de los carbohidratos de cadena larga, como la celulosa, el glucógeno y el almidón. Las polisacaridasas más comunes son las amilasas, que hidrolizan todo excepto los enlaces glucosídicos terminales de dentro del almidón y del glucógeno, produciendo disacáridos y oligosacaridos. Las glucosidasas, que están en el glicocálix unidas a la superficie de las células absortivas, actúan sobre los disacáridos como sacarosa, fructosa, maltosa y lactosa, hidrolizando los enlaces glucosídicos remanentes alfa-1,6 y alfa-1,4, con lo que libera los monosacáridos constituyentes para ser absorbidos. Las amilasas se segregan en vertebrados por las glándulas salivales y el páncreas, y en la mayor parte de invertebrados por las glándulas salivales y el epitelio intestinal. La celulosa la producen microorganismos simbiontes del tubo digestivo de animales huéspedes tan distintos como vacas y termitas, que por si mismas son incapaces de producir la enzima que se precisa para la digestión de la celulosa; esta molécula consta de unidades de glucosa polimerizadas por enlaces beta-1,4.
Lipasas
Las grasas presentan el problema especial de ser insolubles en agua. Por tanto, deben sufrir un tratamiento especial antes de que puedan procesarse en el medio acuoso del tubo digestivo. Este tratamiento se realiza en dos etapas. En la primera se las emulsiona (se las dispersa en pequeñas gotitas) por la acción del batido por el movimiento del contenido intestinal, colaborando los detergentes, como las sales biliares y el fosfolípido lecitina en condiciones de pH neutro o alcalino. El efecto es semejante a la dispersión del aceite vegetal en vinagre y yema de huevo cuando se hace una mayonesa. En la segunda se las somete a la acción de las lipasas intestinales (en invertebrados) o pancreáticas (en vertebrados), dando ácidos grasos más monoglicéridos y diglicéridos.
El siguiente paso, en vertebrados, es la formación de micelas, en el cual colaboran las sales biliares. Las micelas tienen grupos polares hidrofílicos en un extremo y grupos apolares hidrofóbicos en el otro, de manera que los extremos polares están dirigidos hacia la solución acuosa externa. El interior lipídico de cada micela es unas 106 veces más pequeño que las gotitas grasas emulsionadas originales, lo cual aumenta muchísimo la superficie disponible para la digestión de la lipasa pancreática. En ausencia de suficiente cantidad de sales biliares, la digestión de grasa por la lipasa es incompleta, con lo que la grasa no digerida entrará en el colon, donde los productos de la digestión bacteriana estimularán la motilidad intestinal y provocaran diarrea.
Proenzimas
Algunas enzimas digestivas, en particular las enzimas proteolíticas, se sintetizan, almacenan y liberan en una forma molecular inerte, por lo que han de activarse para ser funcionales. Esta inercia impide la digestión de la propia enzima y del contenedor mientras está almacenado en los gránulos de zimógeno. En su forma inactiva se conoce a la enzima como proenzima o zimógeno. Se activa a la proenzima al separarle una parte de la molécula, bien por la acción de otra enzima específica para ese propósito o bien por aumento de la acidez, o ambas cosas a la vez. La tripsina y la quimotripsina son dos buenos ejemplos de esta situación. La proenzima tripsinógeno, un polipéptido de 249 residuos, es inerte hasta que se rompe un segmento de seis residuos del extremo terminal NH2, sea por la acción de otra molécula de tripsina o sea por la enterocinasa, una enzima proteolítica intestinal. La tripsina también actúa convirtiendo al quimotripsinógeno inactivo en quimotripsina activa mediante tres pasos proteolíticos.
Otras enzimas digestivas
Además de las principales clases ya descritas, existe un cierto número de enzimas que desempeñan un papel menos importante en la digestión. Las nucleasas, nucleotidasas y nucleosidasas, como sus nombres implican, hidrolizan a los ácidos nucleicos y a sus residuos. Las esterasas hidrolizan ésteres, que incluyen los compuestos de aroma afrutado, tan importantes para hacer que los frutos maduros sean prácticamente irresistibles para las aves, monos y el hombre. Estas y otras enzimas digestivas menores no son esenciales para la nutrición, pero permiten una utilización más eficiente del alimento ingerido.